¿Conviene comprar un horno de tratamiento térmico o seguir pagando maquila?

Si produces tarimas de madera, seguramente te has preguntado en qué momento es mejor invertir en un horno propio y cuándo todavía tiene sentido seguir pagando maquila externa. En este artículo hacemos una comparación sencilla para ayudarte a visualizar los escenarios.

1. El punto de partida: tu volumen y tu tipo de cliente

Antes de hablar de números, vale la pena mirar cómo es tu operación actual:

  • ¿Cuántas tarimas tratas o podrías tratar al mes?
  • ¿Tus clientes exportan constantemente o solo de vez en cuando?
  • ¿Qué tan importante es para ti cumplir plazos sin depender de terceros?

No es lo mismo una empresa que trata unas cuantas tarimas esporádicamente, que un productor que atiende varios embarques a la semana. En el primer caso, la maquila puede seguir siendo razonable; en el segundo, un horno propio empieza a tener mucho sentido.

2. Ventajas y desventajas de seguir pagando maquila

Ventajas de la maquila

  • No requieres inversión inicial en equipo.
  • No tienes que operar ni mantener un horno.
  • Puede ser útil si tus volúmenes son bajos o muy variables.
  • Permite “probar el mercado” de exportación antes de invertir.

Desventajas de la maquila

  • Dependes de agenda y tiempos de terceros.
  • Puedes tener retrasos en embarques por saturación del maquilador.
  • El costo por tarima suele ser fijo y se acumula mes con mes.
  • Tienes menos control sobre la documentación y la calidad del tratamiento.

A largo plazo, muchos productores descubren que el gasto constante en maquila termina siendo similar (o incluso mayor) que haber invertido en un horno propio, sobre todo cuando el volumen crece.

3. Ventajas y puntos a cuidar al comprar un horno propio

Un horno de tratamiento térmico no es una compra menor, pero puede transformarse en una herramienta estratégica para tu negocio.

Lo que puedes ganar con un horno propio

  • Independencia operativa: decides horarios y prioridades.
  • Respuesta más rápida a pedidos urgentes o cambios de último momento.
  • Mejor control de costos por tarima a mediano y largo plazo.
  • Posibilidad de ofrecer servicio de tratamiento a terceros, si lo decides.

Lo que hay que considerar

  • Inversión inicial en el horno y su instalación.
  • Espacio y adecuaciones en la planta.
  • Capacitación del personal y curva de aprendizaje.
  • Cumplimiento de normatividad (NOM-144-2017 / NIMF-15).
Un punto clave: un horno bien elegido no solo cubre tu volumen actual, sino que te da margen para crecer sin volver a depender de terceros.

4. Un ejemplo simple de comparación de costos

Cada caso es distinto, pero sirve visualizar un escenario sencillo. Imagina, por ejemplo, que:

  • Pagas maquila a un costo aproximado por tarima tratada.
  • Tienes un volumen mensual relativamente estable.
  • Consideras un horno modelo TX1, TX2 o TX3 dependiendo de tu capacidad.

A partir de ahí, normalmente se comparan:

  • Gasto mensual actual en maquila (promedio).
  • Inversión en el horno dividida entre los meses que planeas usarlo.
  • Costos adicionales: combustible, energía, mano de obra y mantenimiento básico.

El objetivo no es tener un cálculo perfecto, sino darte una idea clara de en qué punto la inversión se va “pagando sola” gracias al ahorro frente a la maquila.

5. Factores no económicos que también pesan en la decisión

Aunque los números son importantes, hay otros aspectos que pueden inclinar la balanza:

  • Reputación con tus clientes: poder ofrecer tratamiento interno da seguridad y estabilidad a quienes exportan seguido.
  • Flexibilidad de operación: ajustar horarios, turnos y cargas según la demanda real.
  • Control documental: tener tus propios registros, ciclos y evidencias ante inspecciones.
  • Planes de crecimiento: si piensas aumentar producción o abrir nuevos mercados, un horno propio puede ser parte de esa estrategia.

6. ¿Cuándo suele tener más sentido dar el salto a horno propio?

De forma general, muchas empresas se plantean seriamente la compra de un horno cuando:

  1. Su gasto mensual en maquila ya es consistente y considerable.
  2. Han tenido problemas de tiempos o retrasos por depender de terceros.
  3. Su cartera de clientes exportadores se está volviendo estable o está creciendo.
  4. Quieren diferenciarse ofreciendo un servicio más completo con tratamiento incluido.

No existe una cifra mágica que aplique a todos, pero sí es muy útil poner tus números sobre la mesa y compararlos con diferentes escenarios de horno (por ejemplo, TX1 vs TX2), en lugar de decidir solo por “sensación”.

7. ¿Cómo te puede apoyar CELSIUS Hornos HT en esta decisión?

En CELSIUS Hornos HT no solo vendemos equipos; también podemos ayudarte a revisar tu caso específico para que tengas un panorama más claro, por ejemplo:

  • Analizar de forma general tu volumen actual y el nivel de maquila que pagas.
  • Explorar qué modelo de horno (TX1, TX2, TX3) se puede ajustar mejor.
  • Comentar los puntos clave de instalación, operación y normatividad.
  • Responder dudas sobre la NOM-144-2017, NIMF-15 y el tema de registros.
¿Quieres una opinión sobre tu caso?
Podemos revisar de manera general tus necesidades y ayudarte a ver si, en tu situación, tiene más sentido seguir con maquila o avanzar hacia un horno propio.
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